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martes, 6 de febrero de 2018

El mozárabe - Jesús Sánchez Adalid (2017)

El mozárabe - Jesús Sánchez Adalid (2017)

Título: El mozárabe
Título Original: (El mozárabe, 2001, 2017)
Autor: Jesús Sánchez Adalid
Editorial: Harper Collins,HarperCollins Ibérica
Colección: Novela Histórica, Narrativa Histórica

Copyright:
© Jesús Sánchez Adalid, 2001, 2017
© HarperCollins Ibérica, S.A., 2017
Edición: 1ª Edición: Octubre 2017
ISBN: 9788491391951
Tapa: Dura
Etiquetas: novela, histórica, ficción histórica, Al-Andalus, cultura andalusí, vikingos, Córdoba, Hispania, Roma, camino de Santiago, peregrinación, Constantinopla, Germania, Italia, califato, religiones, religiones monoteístas, mozárabes, cristianismo, Abderramán III, siglo X, literatura española
Nº de páginas: 770



Argumento:

La cultura mozárabe fue el eslabón que mantenía unidos a musulmanes y cristianos en al-Ándalus; dos religiones que convivían en paz y compartían conocimientos. Esta es la historia de los últimos mozárabes que vivieron en al-Ándalus, que pasaron, de ser parte de la comunidad con el califa Abderramán III y su hijo Alhaquén, a verse sometidos a la tiranía de Almansur.

Su huida hacia otros reinos de Hispania coincide en el tiempo con el fervor surgido por la cercanía del año 1000 y las peregrinaciones en busca de la fe.



Opinión:

A finales del siglo X las supersticiones sobre el fin del mundo fueron el motor para que muchos desearan ponerse en paz con su Dios, las peregrinaciones a la Meca o a Santiago de Compostela eran un punto en común de los habitantes de Hispania. El mejor ejemplo se vivió en al-Ándalus donde los musulmanes respetaban a los cristianos y ambas religiones convivían en paz. Llegó el año 1000 y el mundo siguió su camino; excepto los mozárabes, que fueron perseguidos y expulsados hasta que desaparecieron como tales.

La historia de esta cultura está bien representada por el personaje principal de la novela, Asbag aben Nabil. A través de él conoceremos como aprendió las técnicas de encuadernación en un taller donde entró como aprendiz. Al uso de los diferentes tipos de pergaminos, telas y después papel le acompañaban el manejo de los tintes y la mezcla de las pinturas. La copia de manuscritos fue su mejor aprendizaje porque en los códices llegados desde todos los rincones del mundo encontró otras culturas, la ciencia, el arte y la filosofía. Pronto tuvo la sensación de que algo le faltaba, de que su vida no sería plena si no le aportaba algo más, y entonces le hablaron de peregrinación. La idea tomó forma definitiva cuando escuchó el relato de un clérigo sobre el Santo Sepulcro que contenía los restos del apóstol Santiago y un viaje que le reportaría la paz que estaba buscando.

No sería la primera vez que Asad sentiría el aguijón de la peregrinación pero como en tantas otras ocasiones tuvo que posponerlo para servir al obispo o al príncipe Alhaquén, quien siempre tenía un nuevo encargo para su biblioteca. Asad se convirtió con el tiempo en una pieza imprescindible y su pena por no poder realizar su viaje a Compostela se veía compensado por sus visitas a Azahara, lugar donde trasladan el taller. Tal es la cercanía entre el califa y el mozárabe Asad que fue nombrado obispo de Córdoba, dando comienzo a una actividad en la que tuvo que atender asuntos de Estado.

Subh, cristiana cautiva del harén de Alhaquén, forma parte de esta trama histórica, primero como la favorita del nuevo califa a la muerte de Abderramán III, después como amante de Abuámir. Su personaje nos adentra en el maravilloso mundo de los palacios y su condición de cristiana dentro de un mundo de musulmanes. Su personaje contribuye con las intrigas que preparan para ella los eunucos del califa y aporta momentos emocionantes a la novela junto con los que depara su amistad con Abuámir.

El contexto histórico viene dado por los años de paz vividos con Abderramán III. Tras ellos, los reinos cristianos del norte vuelven a unirse para presionar al nuevo califa Alhaquén II, pensando que al haber sido educado en un clima de no violencia sería más sencillo atacar al-Ándalus y convertirla al cristianismo. Pero enfrente se encuentran con el muro de un ejército y las maniobras diplomáticas que les harán desistir de su empeño. Alhaquén siempre fue un príncipe ilustrado, pacífico y preocupado por la cultura y el bienestar de al-Ándalus, en Córdoba se vivía en armonía, las religiones eran respetadas por el califa musulmán y los mozárabes, cristianos bajo el régimen musulmán, se adaptaron e incluso compartieron puestos importantes.

El relato nos habla de la perfecta convivencia que habían mantenido hasta ese momento y de todos los avances que lograron juntos, de amor por la paz y la cultura; recreando el ambiente que se vivía en la época a través de una narración y una exposición de los hechos que aportan otro punto de vista; aunque como se puede apreciar al final de la novela la situación cambió con la llegada del fin de siglo.

La novela da un giro y se vuelve más aventurera cuando Asbag consigue, después de muchos aplazamientos, iniciar su viaje de peregrinación a Compostela. Antes de llegar su sueño se ve interrumpido por el ataque de una partida de vikingos, resultando prisionero y llevado hasta tierras escandinavas donde sufre el intercambio entre jefes de distintas tribus. Pasarían muchos años hasta que regresara a Córdoba y su peregrinación se convirtió en una fuente de conocimiento por toda Europa. En todos los lugares le prometían dejarle marchar pero siempre acudían a él para que mediase en diferentes asuntos; como ya le ocurría en Córdoba como Obispo de la ciudad y consejero del califa Alhaquén. Constantinopla, Germania o Italia serán destinos en los que no le faltarán situaciones en las que mediar por el bien de la cristiandad y en defensa de lo que para él seguía siendo una buena armonía con los musulmanes de al-Ándalus.

El personaje que más cautivará al lector será posiblemente el del joven Mohamed Abuámir, un aplicado estudiante que sabe abrirse paso gracias a su inteligencia y su presencia. El autor da forma de esta manera al caudillo Almansur que supo hacer valer su condición de sarraceno y sus conocimientos en leyes, llegando a ser administrador de los bienes de la favorita y responsable del erario del califato, y acumulando un poder que se volvió en su contra por las intrigas y envidias de los eunucos del califa Abderramán III y su hijo el príncipe Alhaquén. Las aventuras que viviremos junto a él subirán el ritmo de la novela en una loca carrera para conseguir favores, posición y finalmente situarse en lo más alto dejándose querer por una legión de militares y hombres acaudalados. Su condición de protector de Hixen, nieto de Abderramán III, le convertirá en una leyenda al expulsar a los cristianos de al-Ándalus y continuar la invasión que comenzaron sus antepasados, marchar hacia Santiago y destruir el sepulcro del apóstol Santiago.

"El mozárabe" es una novela que nos habla sobre todo de cultura, pero también de los hechos históricos de la continua guerra entre los cristianos del norte y los sarracenos del sur, y de una gran peregrinación que un mozárabe realizó en busca de su destino y en defensa de cualquier religión que hablase de concordia y de paz. Jesús Sánchez Adalid sabe darle el punto necesario de espiritualidad y narrar la historia como una gran aventura. Si hace años me cautivó esta historia, esta segunda lectura me ha resultado más emocionante al encontrarme con episodios que mantenía desdibujados en mi memoria.

Os recomiendo de nuevo esta edición revisada, declarada Novela oficial del I Congreso Internacional sobre Cultura Mozárabe.

sábado, 26 de enero de 2013

El mozárabe - Jesús Sánchez Adalid (2001)

Sinopsis

Cuando en 929 el emir de Córdoba Abd al-Rahaman III se erige como califa, Al-Aldalus (la "España" musulmana) comienza una etapa de esplendor inigualable cuyo estandarte será su capital, Córdoba.

En esta ciudad coinciden Asbag y Abuámir, que son dos seres separados por su origen, fé y vocación personal, a los que la historia unirá y separará a lo largo de sus vidas.

Asbag, el mozárabe, es un erudito entregado al estudio de los libros que pronto se ganará la confianza del califa. Gracias a sus aptitudes académicas y sus dotes diplomáticas, este clérigo aventurero recorrerá tierras lejanas, donde sufrirá las consecuencias de la turbulenta época que le ha tocado ivir, pero donde también verá recompensados sus esfuerzos llegando a ser consejero de algunos de los personajes más emblemáticos del momento.

El destino del musulmán Abuámir no será menos sorprendente. Carismático y atractivo, es un joven vividor, aunque con una ambición inusitada. Llegado a la capital para estudiar leyes en la madraza de la mezquita Mayor, Abuámir desarrollará una fulgurante carrera militar que le llevará, con el tiempo, a convertirse en el segundo hombre más importante del califato, el legendario y temido Almanzor.

Desde sus distintas posiciones, Asbag y Abuámir coinciden en opinar que la vida es una aventura que pide estar siempre en el camino, filosofía que les llevará a a viajar hasta el corazón mismo de una Europa que, inquieta, aguarda la llegada de un nuevo milenio.

En esta novela el autor toma como punto de partida el hasta ahora prácticamente desconocido mundo de los mozárabes para narrar el destino de dos seres excepcionales atrapados en un momento crucial de la historia.


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La adolescencia de Asbag aben-Nabil había pasado entre tinteros y pergaminos, donde además de aprender las técnicas de dibujo y escritura también hubo tiempo para acumular los conocimientos que marcarían su destino y el de muchos mozárabes, que como él, vivían en Córdoba bajo el mandato del califa Abderrahmen III en tiempos de paz y prosperidad para Al-Aldalus.

Gracias a su dedicación y buen hacer en los manuscritos que copiaba para otros tantos monasterios de la comarca, conoció a Recemundo, un gran sacerdote conocedor de toda la sabiduría y viajero incansable que le aportó mayores conocimientos y que llegado a su ciudad natal se hizo cargo del taller, introduciendo el papel y cambiando de ubicación aquellas estancias donde jóvenes aprendices se esmeraban por continuar su legado. Cuando dio forma al nuevo scriptorium nombró a Asbag maestro superior al frente del taller.

La tranquila vida de Asbag se ve interrumpida al conocer a Dámaso, un monje peregrino enviado por el obispo Cesáreo, que le habla por primera vez sobre las virtudes del Camino de Santiago y la gran belleza que alberga el más bello templo de Hispania. A partir de este momento Asbag no encontrará el momento para peregrinar a la tumba del Apóstol, pero siempre se cruzarán en su camino diferentes encargos para el obispo o el rey Alhaquen, hijo y heredero de Abderrahmen III.

Una de esas peticiones le llevan a trasladarse al palacio de Zahra, y además de la copia e ilustración de un manuscrito, surge una amistad con la que unirá su destino junto al califa formando parte de ambas comunidades. Una vez más cuando ha terminado su trabajo y el príncipe Alhaquen abandona su pasión por los libros, decide encaminar su peregrinación al santo sepulcro, pero el nuevo califa le nombra obispo de Córdoba y le encarga una difícil tarea como un enlace cristiano con el norte de Hispania.

Coincidiendo en ciudad y época, se encuentra el joven y ambicioso Abuamir, sobrino del teólogo Aben Bartal que junto al arquitecto Fayic al-Fiqui venían de peregrinar a la Meca; en la fiesta de bienvenida se conocerán y aunque sus vidas tomarán caminos diferentes, volverán a encontrarse en muchos de los episodios importantes de la ciudad.

Auamir deja la tutela de su tío y se abre camino como escribiente a las puertas de palacio, y más tarde como administrador de un almacén; sin dejar sus estudios que alcanza a terminar en la madraza de Córdoba, se vuelve cada día alguien más ambicioso, gracias en parte a sus conocimientos y su buen lenguaje, que hace que toda la nobleza le admire y le tome en cuenta.

En palacio, el califa Alhaquen elige a su preferida entre todas las mujeres de su harén, pero las intrigas y los celos de los eunucos hacen que con el tiempo la sayida Subh (esclava cristiana de origen navarro y de nombre Aurora) se traslade a vivir fuera de Zahra, donde una vez más Auamir tendrá un golpe de fortuna y se convertirá en administrador de todas sus propiedades.

El ascenso de poder le convertirán en el centro del destino de Córdoba y le llevarán a ejercitarse en las artes militares, lo que hará que gracias a sus campañas en África le otorguen el mando de la ciudad dándole a conocer como  Almanzor.

El autor no deja de sorprendernos en este espectacular relato, en el que también navegaremos con los normandos y asistiremos a épicas batallas, y en las que conoceremos como se vivían todas estas circunstancias en Roma y en Cataluña, y seremos testigos de las peleas por el poder en el norte de Hispania, donde los reyes se disputaban cada trozo de terreno y se aliaban con quien fuera menester para conseguir sus objetivos.
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