domingo, 23 de julio de 2017

La última salida - Federico Axat (2016)

La última salida - Federico Axat (2016)
Sinopsis

"Ted McKay estaba a punto de pegarse un tiro en la sien cuando el timbre de su casa empezó a sonar con insistencia".

Ted es rico y tiene una familia perfecta, una esposa y dos hijas adorables. Nadie podría imaginar el motivo que lo ha llevado a tomar la drástica decisión de quitarse la vida.

Cuando oye sonar el timbre una y otra vez, su primera reacción es ignorarlo y apretar el gatillo de una vez por todas. Pero entonces descubre una nota escondida entre sus cosas; una nota con su caligrafía que no recuerda haber escrito: «Abre la puerta. Es tu última salida». Al otro lado de la puerta encuentra a un desconocido llamado Lynch, que no sólo sabe lo que Ted está a punto de hacer, sino que le hace una propuesta difícil de rechazar: un plan para evitar que su familia sufra ante las consecuencias devastadoras de un suicidio.

Ted acepta sin imaginar que la nota en el escritorio y la oferta de Lynch son apenas el comienzo de un juego macabro de manipulaciones. Alguien ha sembrado un camino de migas de pan que Ted irá recogiendo. Alguien que lo conoce mejor que nadie, que lo hará dudar de sus propias motivaciones y también de las personas que lo rodean.

¿Quién maneja los hilos desde las sombras?
A veces sólo podemos confiar en nosotros mismos.
Y, en ocasiones, ni siquiera eso.

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La portada y un argumento inquietante son suficientes para que una novela de estas características te atraiga poderosamente, si le sumamos los comentarios positivos de quienes la han disfrutado no queda otra que conocer a Ted Mckay y vivir con él los que pueden ser los últimos instantes de su vida; descubrir que le ha llevado a esa situación y, al final, sorprenderse con toda una serie de enredos en los que se va metiendo, interesarnos por sus recuerdos familiares y compartir con él situaciones pasadas que nos harán entender el personaje y parte de lo que está ocurriendo. El resto es un giro imprevisible que nos coloca una sonrisa y nos hace pensar si lo que vivimos es real o está todo escrito por alguien que se divierte mucho más que nosotros.

Me gusta la novela negra y que el humor sea parte de la narración, no hay nada más entretenido que un relato lleno de intriga, con unos personajes que te mantienen con la sonrisa durante su lectura. Pero no nos confundamos, que el pobre Ted lo pasa francamente mal y lo vamos a sufrir con él gracias al buen hacer narrativo. El autor nos contagia la desesperación y angustia de su protagonista haciendo que miremos con recelo la aparición de cualquier otro personaje, dudemos de ellos y sus intenciones, y estemos alerta ante cualquier secuencia, por mínima que ésta sea.

Lynch es el personaje que le convence para que no se suicide y a cambio mate a alguien, a Ted lo mataría otra persona y así sucesivamente, convirtiendo los suicidios en trágicos accidentes. Todo parece correcto hasta que Ted se da cuenta de que está siendo engañado y no le cuadra la poca información que va recopilando. Sus reflexiones nos sirven para acomodarnos sabiendo que nos queda por delante una trama diferente y totalmente absorbente.

Para el lector resulta un ejercicio constante donde tiene que abrir bien los ojos y leer con máxima atención, porque llega un momento, y sólo estamos al principio de la novela, en el que tenemos que respirar hondo y colocar cada episodio en su espacio-tiempo. En mi caso, no sabía si me encontraba ante un loco con alucinaciones o a un enfermo delirando. La trama está diseñada para confundir al lector y hacerle tener la necesidad de seguir avanzado, realizarse preguntas y buscar las respuestas.

De pronto, la novela se transforma y el lector no está seguro de lo que ha leído, los mismos personajes toman otras identidades y hay que volver a ubicar a cada uno de ellos, ensamblar el rompecabezas antes de contagiarte de la supuesta locura que está padeciendo Ted.
¿O ya no es Ted?

En la parte final de la novela prestamos atención a las evaluaciones psiquiátricas a las que se enfrenta el protagonista, con ellas descubrimos sueños que se confunden con la realidad y a una escurridiza zarigüeya que aparece en los momentos de tensión. La ayuda que recibe Ted para aclarar todo cuanto ha sucedido nos lleva a un gran giro que no podíamos sospechar y acudimos incrédulos a devorar las últimas páginas a un ritmo más intenso si cabe.

Una novela que va de menos a más, arrancando con mucho impacto y creciendo hasta cotas altísimas de intriga con una trama muy original y alejada de los tópicos de cualquier género. Una propuesta que me ha gustado y que me hará repetir con el autor en cuanto se cruce en mi camino; cómo a la zarigüeya, no hay que dejarle escapar.
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2 comentarios :

  1. Es cierto lo que dices. Hay que estar muy pendiente de la historia porque corres el riesgo de perderte. Disfrute leyéndola.

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    1. Atrae por diferentes motivos y tener que estar pendiente es uno de ellos,
      besucus

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