viernes, 18 de noviembre de 2016

España. Centro del mundo, 1519-1682 - Robert Goodwin (2016)

España. Centro del mundo, 1519-1682 - Robert Goodwin (2016)


Título: España. Centro del mundo, 1519-1682
Título Original: (Spain. The Centre of the World, 1519-1682, 2016)
Autor: Robert Goodwin
Editorial: La Esfera De Los Libros
Colección: Historia

Copyright:
© Robert Goodwin, 2015
© La Esfera de los Libros, S.L., 2016
Traducción: Alejandro Pradera
Ilustraciones: Color
Edición: 1ª Edición: Marzo 2016
ISBN: 9788490606285
Tapa: Dura
Etiquetas: Alemania, España, arte, economía, culturas, ensayo, historia de España, política, Historia, América, inquisición, judíos, literatura inglesa, Nuevo Mundo, realeza, reyes, siglo de oro, siglo XV, siglo XVI, pintores, Austrias, Castilla, Cervantes, barroco, Escorial, reyes de España, Casa de Habsburgo, Flandes, Casa de Austria, oro y plata
Nº de páginas: 632


Argumento:

La historia imperial y peninsular que componían el mayor imperio del mundo tenía su base en la enemistad religiosa y política que se produjo en distintas naciones a uno y otro lado del atlántico. La creencia anglosajona de que España era sinónimo de Inquisición y conquistadores ocultó, por medio de la derrota de la Armada Invencible, un Siglo de Oro que son nuestras verdaderas señas de identidad.

La Casa de los Habsburgo, asentada en Castilla, amplió sus fronteras desde el momento en que Colón y su descubrimiento abrió nuevas vías de navegación que a la postre resultarían un impulso económico mal digerido. Las riquezas que entraban por los puertos andaluces salían camino de Europa en una obsesiva ambición de poder, guerras que intentaban afianzar el cristianismo e importantes obras arquitectónicas que a su vez llenaban sus salones de un legado pictórico del que sentirse orgulloso durante siglos.

El despilfarro de la Casa de los Austrias llevaría a una decadencia con la que se perderían terrenos en Europa y América con la consiguiente crisis económica; el centro del mundo cambiaría de posición.



Opinión:

Hay libros de Historia para ser leídos y otros para ser consultados, y éste cumple los dos objetivos pues después de su lectura estoy seguro de que podré recurrir a él para refrescar alguno de los temas que trata, bien por satisfacción o por el mero hecho de completar otras lecturas.

A través de unos personajes representativos del periodo en el que se centra este ensayo, el lector se puede hacer una idea de lo que supuso ser el centro del mundo, los motivos que llevaron a España a ser así reconocida y las causas que la llevaron al declive. Reyes que generaron riquezas, y validos y gobernantes que asaltaron el poder por medio de la corrupción y sus caprichos.

Por medio de dos partes, Oro y Resplandor, el autor va desgranando los acontecimientos que impulsaron el poder económico gracias a las conquistas del Nuevo Mundo, de donde salían hacia la península oro, plata o impuestos derivados de la actividad de ultramar; y las consecuencias que tanta riqueza tuvieron para el Siglo de Oro, donde el arte, la literatura y otros oficios compartían la vida política, militar y el influyente poder de la Iglesia.

La cristiandad, empeño de nuestros reyes, fue quizás el motor que impulsó a todo lo demás, las guerras, las conquistas o la imposición de leyes en otras culturas. Desde Carlos V hasta Felipe IV queda patente la causa-efecto que supusieron cada una de sus decisiones y como en el resto de Europa, bien por envidia o por el mismo afán de poder, se confabularon para irnos despojando de cuanto nos habíamos apropiado desde la expulsión de los musulmanes, de los judíos y del descubrimiento de América. Una lucha constante frente a la Reforma Protestante que tiene otra lectura a partir de este ensayo.

La Casa de los Habsburgo, posteriormente de los Austrias, se instauró en la península sin todavía estar unificada, pero eso no impidió a sus monarcas anexionar otras ciudades y países o luchar contra los que nos asediaban; pero tanto fue el terreno que cubrir que cuando protegían un costado nos empujaban por el contrario. Así, la fortuna que entraba por los puertos andaluces se escapaba con los ejércitos, en un tránsito económico que posiblemente nos benefició.

Pues en esta época se realizaron obras arquitectónicas, como El Escorial o El Buen Retiro, que también dieron riqueza a sus pobladores, se gastaron los dineros en obras pictóricas que hoy en día aclamamos como magistrales, o se dio renombre a nuestros escritores más reconocidos. Zurbarán, Murillo, Velázquez, Lope de Vega, Quevedo, Góngora o Cervantes se asoman a estas páginas para mostrarnos todo aquello que se consiguió gracias a que el dinero fluía al mismo ritmo que lo hacía nuestro prestigio internacional.

El fruto de tanta religiosidad queda reflejado en los pasos de Semana Santa, arte de la imaginería sevillana encabezada por el escultor de madera Martínez Montañés y el pintor Francisco Pacheco. Los datos que aporta el autor nos descubren su nacimiento y punto más floreciente en un capítulo dedicado a un arte secundario pero no por ello menos importante, pues representa, junto a la pintura, la devoción religiosa que se vivía o que se deseaba reflejar; unos apuntes sobre el estilo Barroco español que merecen su espacio en estas páginas.

Cervantes se convierte en un invitado de lujo por las continuas referencias a su biografía. Muchos de sus fragmentos del Quijote se equiparan con la realidad de la época y consigue encontrar paralelismos entre su obra, su vida y su relato; convirtiendo muchas veces el texto en una exaltación de caballeros andantes y demás personajes que parecen haber salido de su obra para tomar vida, o entrar en ella para dejar constancia de su parte histórica. Los aristócratas aspiraban a ser grandes escritores o ganar batallas que les perpetuara en la memoria.

Los mapas, el árbol genealógico de la Casa de los Habsburgo y las reproducciones de lienzos contribuyen a unificar este trabajo documental en una guía atractiva; sus textos, adaptados a todo tipo de lector, ayudan a su comprensión y a meterse de lleno en el descubrimiento de esa España que fue el centro del mundo.

Una época de profundos cambios en la que las disputas vecinales pasaron de resolverse mediante batallas feudales a dirimirse en los tribunales, gracias a las leyes impuestas por el Imperio de Carlos V y que consiguieron la confianza en las futuras monarquías, el final de muchas muertes innecesarias y un creciente número de estudiantes en las universidades que, como la de Salamanca, se erigieron en la cuna de la sabiduría en España. Los casos anecdóticos que se plantean nos dan una imagen bastante amplia en este sentido, siendo su lectura un ingrediente acertado para descansar de los datos técnicos.

Si con Carlos V hemos conocido el imperio económico y militar, con Felipe II nos podemos relajar con su amor al arte y la construcción de El Escorial; dos maneras distintas de gobernar pero que no se pueden entender por separado. Tiziano, El Bosco o El Greco llenaron de color aquellos salones e impulsaron las creaciones de otros artistas españoles en ese empeño de los monarcas por traer culturas de fuera y enriquecer nuestro patrimonio.

Pese a nuestras derrotas y pérdidas internacionales seguíamos siendo el centro del mundo, pero ahora se miraba más hacia dentro, potenciando lo nuestro y consiguiendo que ese periodo de declive se convirtiese en el momento álgido del Siglo de Oro.

Como se puede comprobar por la extensión de mis palabras son muchos los puntos de interés de esta obra y en los que también podemos apreciar los conflictos con Inglaterra, Portugal y los Países Bajos, el comercio de las Indias o satisfacer nuestro lado más curioso con la historia del príncipe de Gales en Madrid intentando cortejar a la infanta María, hermana de Felipe IV. Todos estos datos seguro que entusiasmarán a quienes quieran conocer el que posiblemente sea el periodo más representativo e influyente de nuestra historia.
-----

6 comentarios :

  1. Pues me resulta muy interesante y me gusta la época así que tomó buena nota.

    .
    Bs.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Es de esos libros para disfrutar con la Historia,
      besucus

      Eliminar
  2. Ahora mismo la novela histórica no es el género que más me apetece
    Besos

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Este es más un libro de consulta, eso sí muy ameno,
      besucus

      Eliminar
  3. un placer recomendar tus lecturas y comentarios!

    ResponderEliminar

prekes sodui